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jueves, 8 de noviembre de 2012

Cómo hacer jabón de lavar

Hemos estado un poco liados con nuestros trabajos pero no nos hemos olvidado de vosotros ni de este proyecto en común. Así que esta entrada vamos a aprovecharla para contaros cómo se hace el jabón de lavar. Y para informaros que estamos preparando nuevos jabones para la campaña de Navidad.

Receta.
Como toda tradición, "cada maestrillo tiene su librillo" y nosotros no ibamos a ser menos. Después de hablar con las abuelas y rebuscar en internet llegamos a nuestra receta, con las siguientes cantidades.

Aceite reciclado: 2 litros
Agua: 1,95 litros
Sosa cáustica: 352g


Ingredientes.
En este caso, sosa cáustica, agua y aceite recilado. Empezando por el aceite reciclado, es importante que esté lo más filtrado posible y que no contenga impurezas derivadas de su uso (restos de alimentos). El agua es importante que sea destilada, aunque si no tiene excesivo contenido en cal podríamos usarla igualmente la del grifo de casa. La sosa cáustica, es un compuesto conseguido a partir de una combinación química, así que nos interesa que sea de la mayor pureza posible. Podríamos añadirle más cosas que comentaremos al final.

Material.
Para realizar un jabón necesitamos en primer lugar, equipo de seguridad (guantes, mascarilla, delantal y gafas), una zona de trabajo ventilada y, mantener a los niños apartados de todo material nocivo (sosa cáustica, componentes químicos, aceite reciclado).

Para el desarrollo de la receta varios recipientes, preferiblemente plásticos por la manejabilidad, una báscula, termómetro especial o en su defecto dejar la mezcla (sosa y agua) reposar por lo menos media hora, paletas de cocina (las cuales ya no se utilizarán en cocina al entrar en contacto con la sosa) y algo para mover la traza final (palo de madera).

Y para el momento final, un molde con capacidad suficiente para toda la traza. Aquí entra la elección personal, bricks de leche, cajas de cartón, nosotros preferimos de madera, son resistentes, secan muy bien los jabones y son fáciles para desmoldar al día siguiente. Para facilitarnos el desmoldado, forramos el molde antes de verter la traza.

Pasos.
Primero es decidir cómo vamos a conseguir la traza, por el proceso en frío o en caliente, en este caso lo hemos hecho por el proceso en frío, es el más común.

Teniendo los ingredientes pesados y en sus recipientes, procedemos mezclando la sosa con el agua, se vierte la sosa en el recipiente del agua, nunca al revés. Y se deja enfriar un buen rato, ya que nos interesa que la temperatura que alcanza la mezcla disminuya por lo menos hasta los 60ºC.

Una vez conseguido esto, vertemos la mezcla de la sosa y el agua en el recipiente con el aceite reciclado (temp. ambiente), la reacción de la sosa genera tal cantidad de calor que al entrar en contacto con el aceite reciclado se homogeniza y lo liga todo. Este paso es importante realizarlo de forma lenta pero sin pausarnos en el vertido y realizando un movimiento circular a la traza para que vaya ligando. Intentad mantener siempre el mismo sentido de giro, para que no se corte.

Al finalizar la mezcla, conseguimos que el olor a usado que tiene el aceite reciclado lo pierda gracias al fraguado de la sosa. Ya sólo queda verter la traza en un molde y dejarlo reposar hasta el día siguiente en el que lo desmoldaremos y lo cortaremos en trozos para que se curen.
 
Por último.
Podríamos añadirle sal para que sea más blanco y más duro, alguna fragancia para darle olor, aunque el olor que le queda es suave y algún tinte como por ejemplo azulete que se usa mucho en ropa para que quede mejor.


Como podéis ver en este breve tutorial, el mundo de los jabones es inmenso, todo consiste en las ganas que tengas de probar e investigar.

Os dejamos unas fotos del making-of  en nuestro Facebook.

 

lunes, 14 de mayo de 2012

Jabón de Castilla

Considerando nuestros primeros pasos en este químico mundo, qué mejor homenaje que realizar el tradicional jabón de sosa de toda la vida, el que hacían nuestras abuelas con el aceite ya usado. Investigando por la red, descubrimos que se le denomina Jabón de Castilla, de ahí el nombre de la entrada.

Este jabón no dispone de las propiedades del aceite, ya que está usado, y el fin principal es para el lavado de ropa a mano (en pastilla) o en lavadora (en líquido), este último usarlo con más cuidado por el mantenimiento de los electrodomésticos y la agresividad de la sosa.

Los ingredientes son básicamente, agua, sosa cáustica y aceite usado. Se le podría añadir algún aroma a base de esencias pero en este caso vamos a realizar el de toda la vida, sin añadirle nada. Y después de todo se consigue lo siguiente.



Son muy suaves al tacto y de aspecto ya se ven, algunos ya los hemos probado y limpian muy bien. Es importante saber que desde que se hacen hasta que se pueden usar han de pasar mínimo 30 días, para que el proceso de saponificación se realice y no nos dañe las manos o incluso la ropa en este caso.

Espero que os haya gustado la entrada, y esto va por todas las abuelas que alguna vez han hecho jabón de sosa y han lavado a mano la ropa de toda la familia.